martes, 16 de abril de 2013

Para Natalia

Nací y un mes y algunos días más tarde llegaste tú. Tú, con tu timidez que nadie entiende, pero que yo adoro. Mi otra mitad, mi hermana sin serlo, mi confidente, mi familia. Recuerdos borrosos pasan por mi cabeza, pues dicen que de la niñez sólo queda eso, una película sin sentido. Sin embargo, te veo a ti y de repente cada pieza del rompecabezas de la memoria encaja. Peleas, lágrimas, abrazos, amor. Sin ti no sería yo. Sin ti no supiera lo que es realmente admirar. Sin ti, tal vez, no conocería lo que es la verdadera amistad para toda la vida. Quiero que sepas que lo que me pidas, lo que quieras, te lo daré. Te debo eso y mucho más. Te quiero deber siempre eso y mucho más.

Recuerdo el día en que nos quedamos encerradas en el cuarto de mi abuelo. Estábamos solas tú y yo. Teníamos miedo, tal vez un poco más tú que yo. Yo no tenía tanto temor. Yo te tenía a ti y, en ese momento, al igual que en este momento, con eso me bastaba. Vamos creciendo y creciendo, convirtiéndonos cada vez más en mujeres adultas con responsabilidades y metas que cumplir, pero, no sé porqué viéndote a ti lograr todo lo que te propones e irradiar la felicidad que ocultas dentro, de repente me siento tranquila, de repente sé que todo va a estar bien. No hay ansiedad cuando te veo, ni preocupaciones que me atormenten en las noches, pues si tú estás bien, si tú sonríes, yo sonreiré toda la vida.

Quiero decirte lo que nunca te he dicho: te envidio. Nunca te has tenido que colocar una máscara, nunca has tenido que interpretar un rol, siempre has sabido lo que eres, quién eres, lo que te gusta, lo que vales. Hoy siento que estoy llegando a ese punto, pero es, en gran parte, gracias a ti y a tu fortaleza para afrontarlo todo. Gracias por ser esa guía y por estar siempre ahí, secándome las lágrimas, saltando de felicidad junto a mi, preocupándote por lo que me preocupa y reír conmigo cuando lo necesito. Te amo, desde el fondo de mi alma, con cada latido de mi corazón, con cada raciocinio que vive en mi mente. Eres gran parte de mi. No te imaginas la felicidad que eso me da, tenerte a ti como parte de mi vida, de mi mundo confundido, de mi alrededor sin fronteras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario